El proyecto tiene como objeto la ampliación de una vivienda unifamiliar en forma de un pabellón anexo a nivel de la planta baja y jardín. Se trata de un pequeño pabellón en el cual se encuentran la cocina, sala de juegos y un estudio. El pabellón busca la fusión y camuflaje en el jardín mediante una estrategia de desaparición en el reflejo. Se construirá con una fachada de chapa de acero inoxidable pulido y reflectante, y vidrios con un nivel alto de reflejo.
El pliego entre las dos prismas, una cierta deformación, aporta al juego de espejos una deformación de la realidad que lo rodea estableciendo un juego perceptivo con el observador. Este juego se ha llevado en el espacio interior también poniendo los espejos al lado de las grandes oberturas de la manera que en todos los momentos uno tiene una visualización permanente con el exterior, el mar y la montaña en el mismo tiempo.
Colaboración con Vora arquitectura


