Propuesta de reforma de la recepción del vestíbulo del complejo deportivo Can Ricart viene determinada por un conjunto de necesidades funcionales que se han evidenciado durante los últimos años, y también por la voluntad de dar más protagonismo al mostrador de recepción, actualmente con poca visibilidad desde la entrada.
Se optó por una solución rotunda y formalmente simple. Un mostrador circular de grandes dimensiones (4 metros de diámetro) de sección única responde a los requerimientos y da una imagen novedosa, atrae la atención del visitante y resuelve de forma efectiva las circulaciones. Se tuvo especial cuidado en la elección de los colores: el mostrador y el frente (las caras exteriores) son de un color atrevido y corporativo, mientras que todo el interior es de color negro, creando el vacío.
Colaboración con Vora arquitectura
Fotografias: Adrià Goula


